El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, advirtió
que en los últimos días se han incrementado los
vuelos militares extranjeros en las cercanías de
este país, lo cual obliga a sus tropas a mantenerse
alerta, informa Prensa Latina.
De acuerdo con Chávez, las operaciones de
aeronaves a grandes o bajas alturas aumentaron
ciento por ciento en zonas fronterizas con Colombia
y en el Caribe (Curazao y Aruba), donde Estados
Unidos tiene bases militares con despliegue de
aparatos de reconocimiento y combate.
«Son indicios de incremento de operaciones, son
como amagos que no podemos subestimar», señaló en un
contacto telefónico con Venezolana de Televisión.
En ese contexto, el líder socialista denunció la
violación del espacio aéreo venezolano por un
helicóptero colombiano, incidente que duró unos
cinco minutos.
Chávez comentó que la detección y seguimiento a
los movimientos en torno al país son posibles
gracias a la capacidad tecnológica incorporada a las
Fuerzas Armadas desde su llegada al poder en 1999.
Según el líder socialista, a pesar de la citada
escalada en los vuelos y la violación del espacio
aéreo, la situación en la frontera con Colombia es
tranquila.
«No ha ocurrido nada grave o nuevo», apuntó el
mandatario, quien mencionó el reforzamiento de las
unidades encargadas de resguardar la soberanía
nacional.
Al respecto, informó el incremento de la
vigilancia y de los patrullajes aéreos, marítimos y
terrestres en los límites comunes, ante la
posibilidad de agresión desde el vecino país por
orden de Estados Unidos.
Chávez agradeció el apoyó popular a las medidas
adoptadas por Caracas, entre ellas la ruptura de
relaciones con Bogotá, luego de acusaciones sobre la
supuesta presencia aquí de campamentos guerrilleros
de las FARC.
También reiteró sus críticas a sectores de la
oposición que han dado por válidas las denuncias
colombianas, consideradas por Chávez antesala de
otras acciones, sin descartar la bélica.
Aunque el escenario bilateral es complejo, el
dirigente ratificó la voluntad de paz de Venezuela y
los deseos de mantener buenas relaciones con la
vecina nación.