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Fidel con los jóvenes
Foto: Estudios Revolución
[31.07.2010]-
Actualización 8:30 am de Cuba
A las 11 de la mañana, ni un minuto más ni un minuto
menos, Fidel llega a la sala del Palacio de
Convenciones vestido con una fresca camisa a cuadros
rojos y blancos. Saluda con la mano, sonríe a todos,
avanza hasta la mesa donde reposan una agenda azul
y varios folios de documentos.

Fidel y Liudmila
Álamo, primera
secretaria de la Unión de Jóvenes
Comunistas |
Lo esperan, con vivos
aplausos, un centenar de jóvenes, encabezados por el
Buró Nacional de la UJC y su primera secretaria,
Liudmila Álamo Dueñas, trabajadores, estudiantes,
artistas e intelectuales, combatientes de las FAR y
el MININT y en un lugar especial, Elián González y
su familia.
“Tengo unas cuantas
cosas que decirles”, anuncia. Hablará del tema que
viene atendiendo de manera insistente desde hace
casi dos meses, incluso antes de recuperarse
totalmente. “No hace mucho realmente, libré las
últimas batallas para encontrarme como me encuentro
hoy”.
Recuerda que durante
ese tiempo escribió once Reflexiones, la primera de
ellas el 1 de junio pasado, titulada “El imperio y
la guerra” y la más reciente “La victoria
estratégica”, a la que seguirá una que saldrá
publicada el próximo martes 3 de agosto, pero de la
que no quiere adelantar ni el título, aunque sí
advierte que su contenido va a nutrirse de los
acontecimientos y noticias que deben producirse en
las próximas horas.
Liudmila abre el
diálogo por parte de los jóvenes, comentando el modo
en que la organización recibió el alerta contenido
en la Reflexión del 24 de junio —”Cómo me gustaría
estar equivocado”— y la necesidad de que, aun en
período vacacional, estudiantes y jóvenes en
general, se mantengan informados “para que los
acontecimientos no nos sorprendan”.
Tras un breve
preámbulo en el cual se refiere a la preocupación
martiana por el equilibrio del mundo, Yoelkis
Sánchez, periodista y director de la revista “Alma
Máter” pregunta a Fidel, tomando en cuenta los
peligros sobre los que él advierte, si cree que de
los actuales conflictos reemergerá la bipolaridad o
se profundizará la unipolaridad en el mundo.
“Digo que el conflicto
es inevitable, sin embargo, hay una fórmula por la
que debemos luchar y se abre una esperanza. Sería
muy triste pensar que estamos luchando sin otra
alternativa”, responde Fidel y agrega que ahí radica
precisamente la importancia de la batalla que
estamos librando.
En el mundo se están
moviendo muchas fuerzas, “la opinión de
intelectuales, gente que piensa, que ven el peligro
y que no están pendientes de resultados de
elecciones ni nada de eso”, afirma.
“Yo confío mucho en
las fuerzas de todo ese pensamiento. Vamos a ver si
aquellos de los cuales depende, en un punto
determinado decidirán… lo que tenemos que obligarlos
a que hagan. Parece extraño, pero no, no es con una
pistola. Es con una evidencia mundial.”
Todo es nuevo
Yailín Orta Rivera,
periodista de Juventud Rebelde y profesora de la
Facultad de Comunicación de la Universidad de La
Habana, después de hablarle del regocijo nacional e
incluso universal por verlo recuperado, le pide a
Fidel sus recomendaciones para los jóvenes de Cuba y
el mundo frente a las críticas condiciones del
contexto actual.
En su respuesta, el
líder de la Revolución la remite al Mensaje que
leerá al final del encuentro y al mismo tiempo
sentencia: “No podemos enfocar el futuro con los
conceptos y las imágenes del pasado. Todo es nuevo.
Hay que poner a volar la imaginación”.
Se pregunta qué puede
ocurrir si se desata una guerra nuclear y el mercado
mundial desaparece. “El hombre no puede perder la
oportunidad de sobrevivir con todo lo que sabe
hoy.”
Expresa su esperanza
de que se aprovechen todas las grandes realizaciones
de la inteligencia humana para el bien y no para
exterminio de la especie, la misma especie que con
toda razón está acusada de haber encaminado al
planeta a su extinción, destruyéndolo todo.
Cerrando el tema,
Fidel se remonta a los posibles caminos de la
salvación de la especie humana y sentencia: “tendría
que repensarse todo o no valdría la pena luchar
ahora. Cuántas cosas pueden ocurrir en la infinidad
del tiempo. No se sabe ni siquiera qué es el tiempo.
Es un invento del hombre.”
Gerardo en el hueco:
¡Eso es tortura!
Ayer en nuestra
Asamblea Nacional (Ricardo) Alarcón explicó el caso
de Gerardo, afirma Fidel. “Es machucarse uno el
corazón pensar a ese hombre en este momento. Pensé
en los datos que Alarcón dio sobre Gerardo, un
hombre con ideas políticas que lleva 12 años
separado de su familia (…) Son personas que sufren
hace 12 años. Los sufrimientos de esas personas,
¿no cuentan?, ¿no valen nada?”.
El 26 de Julio,
después del encuentro en el Memorial, Fidel conversó
con la esposa de Gerardo, Adriana Pérez O’Connor.
“Yo no sabía que él estaba en el hueco. Ya ni me
acordaba qué era el hueco ese. No solo está en una
cárcel de alta seguridad, que ya es un hueco
profundísimo, sino que está en un ‘hueco dentro del
hueco’.”
Compara su experiencia
en la prisión después del Asalto al Cuartel Moncada,
con el caso de los Cinco y reconoce que él ha
conocido “tibiamente lo que es estar en una prisión,
y de lo que se sufre en una prisión por la
injusticia que se está cometiendo… Es un palidísimo
reflejo de lo que es estar preso. Me pongo
mentalmente en el lugar de un hombre en las
condiciones en las que está Gerardo.”
“Hay dos hombres en un
espacio que tiene un metro de ancho”, dice y mide
con las manos la mesa frente a la que está sentado,
junto a Liudmila. “¡Dos personas! Debe tener un
agujero por donde entra el aire. No sé si tienen luz
o no, y si la tienen, deberán encenderla y apagarla
(los carceleros) cuando les da la gana. ¿Qué
comen?”.
Por lo que expresó
Alarcón —y este viernes salió publicado en la prensa
nacional e internacional—”se sabe incluso que está
enfermo, que podría tener una bacteria, que necesita
atención médica. Aquí estaría en un hospital,
atendido, combatiendo la bacteria esa.” Y enfatiza:
“¡Es una persona que necesita asistencia médica!”.
No hay razón alguna
para este encierro. “¿Hizo algo? —pregunta Fidel—.
No, nada.” Y este castigo no lo decidió la prisión.
“Se reunieron cuatro oficiales del FBI para decidir
y decidieron. ¡Eso es tortura!”.
Ocurre impunemente,
tal y como pasó cuando condenaron injustamente a los
Cinco en los tribunales norteamericanos. “Está
ocurriendo a la vista de todo el mundo, incluso ante
el ilustre Presidente de los Estados Unidos, que los
pudo haber soltado, como acaban de soltar a un
montón de gente, que dijeron eran espías rusos —los
rusos también soltaron a unos norteamericanos—.” Y
remata la frase con una ironía: “Están protegiendo
la seguridad de los Estados Unidos.”
Mientras, presionan a
Cuba para que suelte a uno que otro espía, “que
jamás estarán en una prisión de esas, que jamás
serían torturados”, enfatiza Fidel.
Me he convertido en un
cazador de noticias
Fidel muestra una hoja
impresa con la foto del soldado norteamericano que
filtró videos y documentos sobre la guerra de EE.UU.
en Afganistán al sitio en Internet WikiLeaks. El
joven de 22 años se llama “Bradley Manning, un
valiente soldado, analista de inteligencia que
entregó 260 000 documentos de Inteligencia, de los
cuales se han utilizado 92 000.” Los tribunales
“tienen documentos para estar acusando a este
gobierno hasta el Juicio Final, que es lo que
merecen.”
Sin embargo, acusan a
cualquiera, sea este joven soldado o a los Cinco, de
poner en riesgo la Seguridad de ese país. “Estados
Unidos está cometiendo un horrible crimen con esos
compañeros, y especialmente con Gerardo”.
Hay conciencia de esta
situación y todos los días se ofrecen múltiples
noticias que van desenmascarando al gobierno
norteamericano. Fidel muestra, por ejemplo, el
boletín de noticias extraídas de la Internet de este
29 de julio de 2010. “Me he convertido en un
cazador de noticias”, sonríe. “Estoy buscando
noticias todos los días, fijándome en puntos y
comas”.
Lee algunos de los
titulares que aparecen en el índice del boletín:
“Estados Unidos bloquea el acceso a los servidores
de Internet desde la Isla”, “Lo que es legítimo en
Alemania, es ilegítimo en Cuba”; “¿Por qué a
Venezuela?”, “Vínculos entre bases y ejecuciones
extrajudiciales”; “Estados Unidos pretende manipular
las próximas elecciones en Haití”; “Estados Unidos
descarga la bancarrota capitalista sobre los
inmigrantes”; “La filtración de secretos militares
acorrala a Obama”, “Noticia censurada: ¿Quién hundió
al buque surcoreano Cheonan?”… Las fuentes son muy
diversas, medios oficiales, agencias de prensa,
sitios de información alternativa…
“¿Cuáles de estos
problemas —pregunta— no han sido señalados en las
Reflexiones? Yo no me puse de acuerdo con nadie para
hablar de estos temas. Hablo de lo que la gente
escribe.” Cierra las carpetas que ha estado
repasando. “Creo que llevamos rato hablando aquí…
¿Cuánto llevamos?”. Cincuenta y cinco minutos,
responden desde el auditorio. “Pues voy a leer el
Mensaje”.
Se levanta, camina
hasta el podio. Lee con voz vibrante su “Mensaje a
los jóvenes”. La mano derecha se apoya en el borde
de la plataforma de madera. La aprieta con la misma
fuerza con que lanza las palabras. Esta alocución
dura seis minutos con 28 segundos que escuchamos en
vilo. “Preferimos aferrarnos a la esperanza”, una
frase de doble significado, porque le habla a los
jóvenes y porque Fidel, como siempre, confía en el
ser humano, su referente esencial.
Los aplausos se
prolongan todavía cuando ha salido al pasillo del
Palacio de Convenciones. Nos acercamos a Elián. El
adolescente es quien pone el punto final de esta
nota con sencillas palabras: “Fue muy emocionante
volver a encontrar al Comandante… Extrañaba verlo y
me alegró mucho. Fue muy importante para mí, para
todos.”
Mensaje de Fidel a los
jóvenes cubanos
Tomado de
Cubadebate |