[31.07.2010]-
Actualización 8:30 am de Cuba
Durante 57 años, dos generaciones de cubanos,
la que nos precedió y la nuestra, que dirigió ambas
desde el Primero de Enero de 1959 hasta hoy, hemos
luchado contra el más poderoso imperio que ha
conocido la humanidad.
No albergo temor alguno de parecer exagerado, lo
digo con modestia, e incluso pena. Duele ver como
cientos de millones de jóvenes en el mundo no
pudieron siquiera aprender a leer y escribir, o son
semianalfabetos, o carecen de trabajo e ignoran todo
lo que se refiere a los derechos inalienables del
ser humano.
Un colosal crimen se comete con miles de millones
de adolescentes y jóvenes de ambos sexos, cuyas
maravillosas inteligencias son manipuladas por los
medios masivos de información, e incluso muchos de
ellos, fundamentalmente varones, son convertidos en
soldados para morir en guerras injustas y genocidas
que se llevan a cabo en cualquier parte del planeta
Tierra.
El sistema económico que ha prevalecido es
incompatible con los intereses de la humanidad. Debe
cesar y cesará.
Las nuevas generaciones de jóvenes cubanos harán
llegar su mensaje, que nació de la experiencia
vivida por su Patria, cumplirán un deber sagrado que
le impuso la época que les correspondió vivir. Lo
harán con humildad y con la verdad en la mano, sin
la estúpida creencia en superioridades raciales o
nacionales de índole alguna.
Me he preguntado muchas veces: ¿Por qué tienen
que morir nuestros niños y nuestros adolescentes?
¿Por qué tienen que morir nuestros jóvenes?
¿Por qué tienen que desaparecer las inteligencias
donde tantas virtudes podrían sembrarse y
cultivarse?
¿Por qué tienen que morir sus padres en guerras
fratricidas?
Imaginen que el sitio Web Global Research no
merece crédito alguno; que la teoría de Gregory
Ryskin, ingeniero bioquímico de la Universidad
Northwestern, sobre la burbuja de metano que el
articulista Terrence Aym asoció al derrame petrolero
de la British Petroleum en el Golfo de México, no
merece atención alguna y nos invitan a dormir
tranquilos.
En el Global Research se publicó la única
explicación posible del hundimiento del Cheonan, un
sofisticado buque antisubmarino capaz de detectar
una nave de este tipo a 185 kilómetros de distancia.
Obviamente, no podía ser hundido por un viejo
submarino de fabricación rusa, construido hace más
de 50 años.
Nosotros preferimos aferrarnos a la esperanza de
que los razonamientos empleados en la Reflexión que
se publicará el martes 3 de agosto, se ajusten a la
realidad.
De lo contrario, el otro peligro de que una
guerra estalle, que de inmediato se volverá nuclear,
sería la única alternativa, y por lo tanto, este
mensaje se volverá más importante que nunca.
Ni siquiera existe una posibilidad en mil, en
diez mil, en cualquier cifra que se desee, de que
Estados Unidos o Israel renuncien a las sanciones ya
establecidas por el Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas, con límites rigurosos de tiempo, ni
de que Irán acepte que sus barcos sean
inspeccionados.
Un ciego lo vería con claridad meridiana.
No nos rendiremos, ni le permitiremos al imperio
engañar al mundo.

Fidel Castro Ruz
Julio 30 de 2010